Diez Causas más para Fracasar

Autor: José Manuel Guzmán Godos
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Siguiendo con la secuencia para analizar las causas del miedo al fracaso, agregaré en esta ocasión diez situaciones extras que provocan el miedo que las personas tienen para alcanzar sus metas y algunas sugerencias para poder revertirlas.

  1. Actividad sexual desordenada. El sexo es una maravilla, pero, cuando no hay control o juicio maduro para ejercerlo, la situación es nefasta. Sólo hay que ver los casos de algunos famosos de libido desordenada y los efectos morales y económicos que se desprendieron de su vida permisiva en esos aspectos. Michael Jackson, Tiger Woods, Bill Clinton, Mike Tyson, Silvio Berlusconi, Gloria Trevi, Kalimba …, etc. Para poder manejar de mejor forma la sexualidad, se recomienda asistir a conferencias sobre sexo, tomar una terapia para poder entender y controlar la fuerza sexual y comprarse y estudiar una buena enciclopedia de sexo para poder entender esa parte de nuestra biología que hay que atender de manera inteligente.
  2. Dar poco, pedir mucho. Es una constante. Lo hacen los novios, los esposos, los maestros de la CENTE. Los empleados y los empresarios, los gobernantes... Piden, piden, piden y les cuesta dar. Esa es una causa muy socorrida del fracaso… La ley espiritual dice: amarás a tu prójimo como a ti mismo… Ley del Dorado Medio… En la medida que diereis, así recibiréis. No hay más comentarios… si deseas recibir en abundancia en el terreno que sea, debes dar en abundancia.
  3. No saber tomar decisiones. Hacerlo es un arte. Implica: Pensamiento crítico, análisis profundo de la información a mano, un objetivo definido muy claro, valentía a toda prueba, recurso monetario para implementarlo. Si esto no se tiene, la toma de decisiones será débil y los resultados pobres. Si esto no se maneja adecuadamente, no garantizamos éxito en ninguna empresa. Es un punto crucial del liderazgo y del logro. Si no podemos manejar estos aspectos, tomar una capacitación en LIDERAZGO, será altamente recomendable.
  4. Mantener en la mente cualquier tipo de temor. El miedo no sirve para nada si se trata de trascender, tener éxito o progresar… a los únicos aspectos que se deben temer son: El miedo al ruido, y el miedo a caerse… los demás miedos son ridículos… son farsantes baratos que nos han vendido muy caros. Recuerden que en ningún país del mundo hay “EL MONUMENTO AL MIEDOSO O AL COBARDE”. En este mundo estamos llamados a hacer las cosas con amor, sin culpa y sin miedo. Recordar la máxima de Goethe: “HAZ LAS COSAS Y TENDRÁS EL PODER; LOS QUE NO HACEN LAS COSAS, NO TIENEN EL PODER”.
  5. Casarse con la pareja equivocada. Muchos sinsabores y retrasos, mucha pérdida de energía y recurso vienen con una mala elección de pareja. Habrá que tomar en cuenta para elegir pareja lo que decía Benjamín Franklin: “Señor, concédeme el tener los ojos bien abiertos antes de casarme, y medio cerrados después”. Se refería a tener la inteligencia de escoger una buena esposa y a no fijarse demasiado en sus defectos después de unido para no desgastarse energética, intelectual y emocionalmente en pleitos con su pareja y en vez de eso, dedicar toda su energía a su progreso económico.
  6. Ser demasiado conservador. Los tiempos actuales, son tiempos de velocidad y de cambio. Resistirse a los cambios, es renunciar al progreso y a la prosperidad. Lo acuñó Shakespeare en su tiempo: “Renovarse o morir”. Si no nos preparamos con nueva información, tecnología, procesos de operación, estrategias de mercadeo efectivas, habrá mucha dificultad para sobresalir y nos asaltará la zozobra de fracasar. Habrá que ser eterno aprendiz, eterno estudiante y aplicar lo aprendido para darle la vuelta a lo que se presente en el mundo del trabajo y los negocios.
  7. Escoger socios de negocios o colaboradores equivocados. Muy similar al punto anterior. En las sociedades de negocios hay maridaje… sin cohabitación obviamente. Los negocios florecen en base a la confianza, a la combinación de talentos y habilidades, al buen servicio, a una buena planeación y ejecución y a un producto confiable que tenga demanda en el mercado.
  8. Ser supersticioso y prejuicioso. El supersticioso se la juega a la buena o mala suerte; el preparado, a sus habilidades personales y asociaciones; El prejuicioso, a juzgar sin ton ni son personas, métodos, estrategias. El preparado a usar su lógica y su mente crítica. Ser supersticioso y prejuicioso, obviamente albergará a una persona medrosa y sin mucha proyección, lo cual genera miedo y poca claridad para lograr metas altas.
  9. No ejercer la vocación para la cual naciste. Más del 80% de la fuerza trabajadora, está en un empleo que aborrece o para el cual no nació. Parte de la inversión del éxito profesional, reside en trabajar en aquella ocupación o profesión de la cual estés enamorado y si no sabes cuál es habrá que tomar un test de orientación vocacional, para reconciliarnos con la actividad en la que pasaremos gran parte de nuestra vida.
  10. No concentrar los esfuerzos en un mismo objetivo. Es decir, ser disperso. Gastar “pólvora en infiernitos” y no concretar en logros. Tener logros implica que se vea lo que se realiza. Que aquello a lo que se le dedica tiempo, recurso y esfuerzo, se vea, sea tangible y se sienta que vale la pena dedicarle esfuerzos. Ser especialista en un campo y después, diversificar las acciones para poder ser competitivo y eficaz en otras áreas relacionadas con la profesión… a tiempo presente, lejos de ser mil-usos podemos ser absolutamente multi-funcionales.

Saludos cordiales.

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